jueves, 11 de julio de 2024

Hoodoo Doctors en La Traviesa

 

La Traviesa (Torredembarra, Tarragona), domingo, 7 de julio de 2024. Tarde-noche de Chicago blues a cargo de Hoodoo Doctors: batería, dos guitarras,  y cantante/armónica (sin bajista, pues, al que se echó en falta). Nivel musical muy alto aunque, según mi opinión, bastante carente de alma. Nada que objetar al virtuosismo de los músicos, pero todo sonó bastante aséptico, a la par que monótono.

A su favor, decir que a pesar versionar a grandes del blues como Little Walter, Billy Boy Arnold, Muddy Waters o The Fabulous Thunderbirds, no cayeron en los temas más tópicos y manidos de cada uno. Pero no sólo con buenas canciones se resuelve un concierto: faltó suciedad, explosividad, compadreo con el público... Feeling, en definitiva.

Dos horas que, pese a ser el Chicago blues un estilo que me gusta, y que todos tocaban realmente bien, se me hicieron largas. La experiencia es un grado, a ver si en la próxima visita logran convencer.

jueves, 27 de junio de 2024

De Tarragona al Mississippi

Que, en Tarragona, que es el Death Valley de la buena música, aparezca un grupo dedicado a la música tradicional norteamericana, es todo un acontecimiento. Que el mentado grupo toque el blues surgido en el norte del río Mississippi hace un siglo, ya es prácticamente increíble. Pero que además sea capaz de publicar un disco, y de la calidad del que hoy nos ocupa, roza el milagro.

Tano Mozzafiato (armónica, guitarra y voz) y Adri Slim Dow (guitarra) son T-Dow, y solo un año después de su primer trabajo, Vol. 1 (2023), han publicado hace escasas semanas este flamante Vol. 2 (2024), donde vuelven a abordar géneros tan poco mainstream como el blues rural, el boogie y el hill country blues. Pero en este caso, a diferencia de su predecesor, que abordaba el blues de forma bastante purista, Vol. 2 da una vuelta de tuerca a los estilos tradicionales y los actualiza (siempre desde el respeto), como ya han hecho y todavía hacen grandes como Cedric Burnside, Robert Finley o North Mississippi All Stars.

El álbum se abre con el trepidante I’m Gonna Stay, que resulta ser toda una declaración de intenciones: un boogie intenso, enérgico, con la armónica golpeando frenética mientras la guitarra cabalga al galope por un tema casi rockabilly.

Until The Sun Goes Down disminuye las revoluciones con un blues rural más pausado aunque alegre, que rememora al Piedmont Blues de Cephas & Wiggins. La armónica vuelve a ser protagonista, evocando paisajes de la América de la Gran Depresión, con trenes de vapor resoplando en el horizonte.

Seguimos por senderos rítmicos muy “blueseros” con Trouble in My Way, un clásico blues del Delta donde la armónica de Tano y los punteos de Adri dibujan un tema luminoso, que genera buen rollo.

Running Man es la primera canción del disco sin armónica, una pequeña maravilla que se ha convertido en unas de mis preferidas de la discografía del dúo. Un temazo que recuerda al añorado J.J. Cale, gracias a la maestría de Adri a las cuerdas y al slide.

Tried in Vain es toda una sorpresa, puro rock’n’roll de los años 50, muy al estilo Eddie Cochran, pero llevado al terreno de T-Dow. La armónica se encarga de los solos, y la guitarra surfea por el tema dándole una pátina oldie de proto-rock muy divertida. La producción está a la altura, y le acaba de dar el sabor añejo que la ocasión requiere.

Help to Jump regresa al blues rural de corte clásico y minimalista de doce compases, pero evita sonar anticuada, ya que las voces procesadas le dan esos puntos de modernidad y frescura presentes en todo el disco.

Dive to The Bottom, que fue el primer adelanto del álbum, acelera las pulsaciones con otro boogie eléctrico, una de esas canciones que cuanto más escuchas, más te gusta.  Otra vez las voces procesadas le dan el toque distintivo, y la armónica vuelve a lucirse sondando como un aserradero a orillas del Mississippi, mientras la guitarra se desliza con brío y soltura.

El disco cierra con Gonna Be A Rollin’ Stone, puro hill country blues, un tema hipnótico de más de 6 minutos a dos guitarras (en esta ocasión tampoco hay armónica), broche de oro a la experiencia sonora que es este muy recomendable y original trabajo Made in Spain¸ y lo que es más difícil de creer, Made in Tarragona.

En definitiva, un gran homenaje a la música con raíces que vale la pena descubrir, paladear poco a poco, recrearse en sus matices, y viajar con él en el tiempo y el espacio, directos al norte del Mississippi de mediados del Siglo XX.

 


martes, 25 de junio de 2024

The Darts en La Traviesa

 

 

La Traviesa (Torredembarra, Tarragona), lunes, 24 de junio de 2024. Concierto exprés (solo 50 minutos) por 15 eurazos (5 más que  la entrada habitual de La Travi, por venir la banda de los USA). Pero vaya si valió la pena. Garage poderoso con toques de punk, new wave, psicodelia, power-pop e incluso rockabilly el de estas 4 chicas bien bautizadas como The Darts. La gran protagonista, su cantante y teclista: un torbellino de rebeldía, simpatía y sensualidad que brilló en un bolo magnético y sorprendente desde el minuto 1, cuando la chica se tiró al suelo con el teclado encima, y siguió tocando hasta que la bajista la rescató de debajo el armatoste. Presentaron su último trabajo, Boomerang (2024), siguieron regalando simpatía y selfies en el puesto de merchandising, y me dejaron enamoraíto y con ganas de volver a verlas.

lunes, 6 de mayo de 2024

J Teixi Band en el Mojo Club

 Mojo Club (Tarragona), sábado, 23 de marzo de 2024. Los últimos coletazos del Mojo Club trajeron a la J Teixi Band, formada por dos miembros de dos míticos grupos de los 70 y 80: Mermelada y Los Elegantes. 

 


Lamentablemente, y como ya es (era) habitual, solo un par de decenas de asistentes nos dejamos caer por el bolo, lo que enfrió los ánimos del grupo. Y no hay nada peor para el éxito de un concierto que los intérpretes no quieran estar allí. Los únicos que se veían motivados eran el batería y el teclados, que se lucieron, pero el resto (bajista, los 2 vientos, y Javier Teixidor que se encargaba de la voz y guitarra), ya se veía que estaban acostumbrados a audiencias más generosas, y que cumplirían con el concierto por puro trámite. Así que fue una actuación más o menos solvente, según el momento, y con un repertorio que la verdad, tampoco es para echar cohetes: un rock'n'roll muy stoniano y predecible, con letras no demasiado emocionantes. Para mí, los momentos álgidos fueron el tema Me llevo lo mejor (con un sonido New Orleans que recordaba a Dr. John) y el clásico Coge el Tren, de los arriba mentados Mermelada. Y la bajona, que al dedicarse Javier Teixidor a la voz y guitarra, no hubo espacio para la armónica, uno de los sellos distintivos tanto de Mermelada como de los discos en estudio de la J Teixi Band.

Así que un concierto correcto sin más, y que para mí pasará a la historia no por sus virtudes sino por ser el último al que asistí en el Mojo: la sala cerró sus puertas el 31 de marzo, dando fin a 5 gloriosos años del mejor local de música en vivo de la ciudad de Tarragona y su paupérrima oferta musical.

sábado, 2 de marzo de 2024

The Giant Robots en el Mojo Club

 Mojo Club (Tarragona), viernes, 16 de febrero de 2024. Mi idea era ir el sábado a ver a los Tiki Phantoms, de quien tenía buenas referencias. Pero me propusieron una cena de amigos para ese día, y para no quedarme sin concierto, decidí a ciegas ir el viernes a ver a The Giant Robots, de los que nunca había oído hablar. Di una escucha rápida a su último disco, me parecieron interesantes, y al Mojo que me fui.


Solo nos dejamos caer por la sala una treintena escasa de asistentes, cosa que sorprendió al grupo suizo, al parecer acostumbrado a audiencias más numerosas ("será como tocar para la familia", dijo divertido el líder de la banda). Y desplegaron un garage fantástico: sucio y a la vez elegante, enérgico y a la vez entretenido, con temas en inglés y francés, y diversas intervenciones del cantante bromeando con el público, siempre con una sonrisa en los labios. 


Música que sonaba a los 50, 60 y también 70, gracias a un órgano vintage maravillosamente tocado por una jovencísima nueva incorporación al grupo. Y el público, encantado con el show y el bailoteo, tanto que, con toda la confianza pedía más y más cada vez que el carismático frontman anunciaba que el concierto se terminaba.

Gran noche de garage, pues, y pedazo de banda estos robots gigantes, que suenan con alma y fuerza, y a la vez precisos como un reloj. Suizo, claro.
 

 

sábado, 17 de febrero de 2024

Swamp Preachers en El Búho

 


El Búho (L'Hospitalet de l'Infant, Tarragona), domingo, 4 de febrero de 2024.
Vermut dominguero con rock sureño a cargo de los Swamp Preachers, y en un escenario privilegiado: la terraza de El Búho, a escasos metros del mar y con una temperatura propia del mes de junio. Lo peor, la batería electrónica, que en mi opinión, suena como donde la espalda pierde su nombre, y más en un grupo de southern. Y lo mejor, las buenas versiones que se marcó este banda de Barcelona (creo, ya que todas las bios dicen que son de Estados Unidos, pero no): Key to the Higwhay, Folsom Prison Blues, Good Morning Little School Girl, Got My Mojo Working, Dust My Broom, House of The Rising Sun, Suzie Q...

No se convertirá en mi concierto del año, pero la escapada a L'Hospitalet valió la pena.

lunes, 15 de enero de 2024

17º aniversario

  

Hoy, 15 de enero de 2024, es el decimoséptimo cumpleaños de este blog, hoy reconvertido, sobre todo, en cuaderno de bitácora de algunos de los conciertos a los que asisto.

Como cada año, me gusta acompañar el post de aniversario con un tema acorde con tan señalada fecha. Y aunque últimamente escucho sobre todo blues (en casi todas sus variantes), la canción que he elegido (por razones obvias) es todo un paradigma del hard rock de los ochenta, a cargo de una banda clásica como Winger.

Y ya que estamos, aprovecho la ocasión para desearos feliz 2024 a los que todavía no habéis abandonado del todo esto tan arcaico que es la blogosfera y os dejáis caer por aquí de vez en cuando.

¡Salud y rock'n'roll!