martes, 5 de octubre de 2021

Los Bisontes en La Traviesa


 La Traviesa (Torredembarra, Tarragona), 3 de octubre de 2021. Había visto a Los Bisontes hacía más de 25 años en la misma plaza, y los recordaba con un gran directo, y con un acertadísimo repertorio  de versiones de temas sobre todo southern, del que hacían gala en su fantástico disco Fast Tracks de 1998. Así que tenía muchas ganas de volver a disfrutar a estos barceloneses de corazón americano.

El cielo plomizo sobre nuestras cabezas, y el 80% de posibilidades de precipitación que anunciaba la app del móvil, no daban demasiada cancha al optimismo. Aunque La Travi contaba con muchísimo menos público del habitual, dada la aciaga previsión meteorològica, comprobamos que el escenario estaba montado y los amplis encendidos, así que entramos.
 
El espectáculo empezó 20 minutos después de la hora programada, y con los músicos mirando al cielo, pero empezó bien: versión de Allman Brothers Band para calentar motores, seguida del Lay Down Sally de Eric Clapton. Pero, ¡ay!: las cosas se torcieron a partir de entonces. Los Bisontes cayeron en una retahíla de canciones country de poco "punch", sin presentarlas, sin prácticamente interacción con el público, sin emocionar. Los músicos tienen una calidad indudable, pero la pasión y la conexión se consigue con algo más. Así que cayó una versión de Rolling Stones (Dead Flowers), varias de grupos poco conocidos (Pure Prairie League, New Riders of the Purple Sage), y lo que intuyo que eran temas propios. Pero todo con un sonido falto de chispa, y un estilo demasiado homogéneo, a pesar de los intentos de la banda de ir combinando diferentes instrumentos (guitarras acústicas, eléctricas, pedal guitar e incluso un banjo). La cosa parecía que iba a remontar a la hora de concierto, cuando sonó una brillante interpretación del tema Just Ain't Easy de los Allman Brothers, seguido del clásico Route 66 que popularizó Chuck Berry. Pero a continuación la banda se volvió a hundir en un par de temas insulsos. Y ya no dio para más remontadas, porque la lluvia hizo su aparición con fuerza y todos tuvimos que apresurarnos: nosotros a tapar el vaso de cerveza con la mano y ponernos a cubierto, y los músicos a cubrir los equipos.

O sea, que sin dar un mal concierto, Los Bisontes del siglo XXI me dejaron bastante frío, y la climatología se encargó de abortar cualquier posibilidad de redención. Pese a todo, ya sabéis mi máxima: más vale una mala noche de rock'n'roll que una buena noche viendo a Pedrerol.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Santiago Campillo en La Traviesa

 


La Traviesa (Torredembarra, Tarragona), 26 de septiembre de 2021. Sinceramente, no tenía demasiadas esperanzas puestas en el concierto de Santiago Campillo, el que fue guitarrista y uno de los miembros fundadores de M Clan. Le había perdido la pista desde que publicó, hace más de una década, un dignísimo disco titulado En la calle (2009), que recordaba los dos primeros grandes trabajos del grupo que le dio la fama. Pero al escuchar, unos días antes del domingo, su último álbum A cara o cruz (2018), encontré puro rock urbano, muy en la línea de Leño o Rosendo. Un estilo que, sin disgustarme del todo, no es de mis preferidos.

Pero... ¡qué demonios! En el bolo del pasado domingo sonaron algunos de los temas de ese disco, sí, pero sobre todo fue una explosión de rock añejo y blues, gracias a sublimes versiones de clasicazos de B.B. King, ZZ Top y Muddy Waters, entre otros. La formación habitual que presenta el murciano es la de power trío, pero a Torredembarra se trajo al fabuloso teclista Julio Lobos, afincado al parecer en este pueblo de la Costa Dorada. También se unieron a la fiesta otros invitados: el armonicista David el Indio, y el tío que lleva las guitarras a Campillo, que puso la voz en una vibrante cover de Highway to Hell. ¿Y cómo se mantiene arriba un show tras el subidón que siempre supone tocar AC/DC? Pues ni más ni menos que con una reinterpretación de Voodoo Chile de 20 minutos, donde Santiago presentó a la banda, todos los miembros tuvieron su momento de gloria en forma de solo, y el virtuoso guitarrista se lució a las 6 cuerdas, además de pasearse entre el respetable haciendo gritar a su guitarra y estallar a La Travi. La juerga rockera concluyó con dos temas de M Clan, Donde el río hierve y Un buen momento, y como broche final, versionaza del setentero Sábado en la noche, original de Moris, popularizado por Miguel Ríos en su mítico Rock & Ríos, y coreado a voz en grito por todos los asistentes.

Otra noche de gloria en La Traviesa. Y van...

jueves, 9 de septiembre de 2021

Matt Woods en La Traviesa

 

La Traviesa (Torredembarra, Tarragona), 5 de septiembre de 2021. Hace unos tres o cuatro años cogí el hábito de dejarme caer cada domingo que podía por La Traviesa, a terminar la semana tomándome una cerveza y disfrutando del concierto de turno. No importaba el grupo que tocara (la chica que lleva el local tiene un ojo tremendo para la contratación, y la inmensa mayoría de los bolos que vi fueron fabulosos): yo me plantaba allí a las 20.30h de la noche, lloviera o nevara: era mi momento.


El maldito virus truncó todo eso, qué os voy a contar, y cuando a principios de este verano por fin regresaron los conciertos al garito más mítico de la Costa Dorada, obligaciones familiares varias (y algún que otro viaje) hicieron que no pudiera retomar tan sana costumbre. Hasta el pasado domingo, cuando, a pesar de tener planificado un fin de semana bastante agotador, decidí volver a mi amada Travi.

Aforo completo (aunque reducido, claro) en el enorme jardín para ver, en primer lugar, a un grupo de versiones llamado En nom de dona, donde una talentosa cantante versionó temas de grandes divas del  rock y el blues como Janis Joplin, Etta James o Big Mamma Thornton.

Y en segundo lugar, las estrellas de la noche, Matt Woods and the Natural Disasters. Música 100% yankee a cargo de este trovador de Tennessee, que en su gira europea tuvo a bien dejarse caer por este rincón de mundo que es Tarragona. Woods, ataviado con una camiseta negra donde se leía America: I love but you're freakin' me out, y sus tres músicos defendieron con solvencia y oficio sus canciones muy influenciadas por grandes de la americana como Seger, Springsteen y Bingham. Y eso que, como ya he dicho alguna vez en este blog, las medidas anticovid no son las más propicias para este tipo de eventos. Pero los discos de este hasta la fecha desconocido cantante (desconocido para mí, claro) son realmente buenos.
 
Así que otra buena velada de rock'n'roll que anotar en el haber, a pesar de mi cansancio, que me hizo apalancarme en una de las sillas cercanas al escenario, e irme antes de que terminara. Pero lo más importante: haber vuelto a La Traviesa. Ahora falta saber si en otoño seguirán los conciertos en el jardín, si los harán en el interior del local como antes, o si, horror, tendremos que esperar hasta el verano que viene para volver a disfrutar de música in live. Dios no lo quiera.
 

 

martes, 31 de agosto de 2021

Batería de chistes I

Como todavía estoy de "vagaciones" me siento perezoso para escribir, así que vamos con una batería de chistes de temática musical que he ido robando de Facebook y otros lares.





 

Otro día, más.


domingo, 8 de agosto de 2021

Blues Traveler's Blues

 

Sucede a menudo. Cuando una banda de rock pasa por una época de sequía creativa, le da por publicar un disco de versiones de temas más o menos clásicos del blues. Lo hicieron Aerosmith (Honkin' on Bobo, 2004), Rolling Stones (Blue and Lonesome, 2014), The Quireboys (White Trash Blues, 2017)... Y los Blues Traveler, que llevan años (por no decir décadas) sacando solo discos prescindibles (por no decir horribles) se han subido al carro y han hecho lo propio, acompañándose además de artistas de la escena bluesy actual (otro recurso muy manido pero casi siempre efectivo).

El resultado es este Traveler's Blues (2021) que acaba de ver la luz hace escasos días. Y mira por donde, el disco me está gustando muchísimo. En gran medida, gracias al acertado repertorio, que consta de clasicazos irresistibles como Sitting On The Top Of The World (de Mississippi Sheiks),  Ball And Chain (de Big Mama Thorton), Call Me The Breeze (de J.J. Cale) o Roadhouse Blues (de The Doors). Aunque también contiene alguna que otra sorpresa: me refiero sobre todo al Crazy de Gnarls Barkley, que no sé muy bien qué pinta aquí pero que se ha convertido en uno de mis cortes preferidos del álbum.

Por supuesto, la maestría de John Popper a la armónica funciona a las mil maravillas en un disco de blues como este, aunque también hay que destacar la labor del resto de músicos (me encanta aquí el trabajo del bajista Tad Kinchla) y de los colaboradores, entre los que se cuentan Warren Haynes, Christone "Kingfish" Ingram y Keb' Mo', entre otros. Así que este Traveler's Blues de los Blues Traveler se está convirtiendo en una de las bandas sonoras de mi verano 2021.