viernes, 5 de agosto de 2022

Capturas pasajeras (8)

 Después de haberlo empezado en Roncesvalles hace 14 años, tras 750 kilómetros y cuatro visitas (2008, 2010, 2011 y 2022), el martes pasado terminé el Camino de Santiago.


Además del ejercicio de superación, los paisajes y la gente que conoces, uno de sus atractivos son las cosas curiosas que encuentras en los largos trayectos. Así que vamos con algunas de las capturas pasajeras de este mi último tramo del Camino, desde Ponferrada a Santiago de Compostela.
 
Vale. Ponferrada (León), julio de 2022

Stop Eating Animals.  Ponferrada (León), julio de 2022

Asiento de altura. Sarria (Lugo), julio de 2022

Se necesitan clientes. Sarria (Lugo), julio de 2022

Berlin Est. Portomarín (Lugo), julio de 2022

La birra es bella. Melide (A Coruña), julio de 2022

Hórreo y botellas. Arzúa (A Coruña), agosto de 2022

Prefiero bar. Salceda (A Coruña), agosto de 2022

Y para tenerlo apuntado en algún sitio, anoto aquí las etapas que hicimos en este último tramo:
 
  • 25/7/2022: De Ponferrada a Villafranca del Bierzo (24,1 kms)
  • 26/7/2022: De Villafranca del Bierzo a O Cebreiro (28,4 kms)
  • 27/7/2022: De O Cebreiro a Triacastela (21,1 kms)
  • 28/7/2022: De Triacastela a Sarria (18,3 kms)
  • 29/7/2022: De Sarria a Portomarín (22,4 kms)
  • 30/7/2022: De Portomarín a Palas de Rei (25 kms)
  • 31/7/2022: De Palas de Rei a Arzúa (28,8 kms)
  • 1/8/2022: De Arzúa a O Amenal (23,1 kms)
  • 2/8/2022: De O Amenal a Santiago de Compostela (16 kms)

 

domingo, 22 de mayo de 2022

Parecidos razonables X

 Imagino a John Fogerty sobre la mesa de operaciones del quirófano, deslizando un sobre en el bolsillo del delantal del cirujano plástico y diciéndole: "ya que estás, puedes quedarte con estos mil pavos si consigues que me parezca a Harrison Ford."

   


Otros parecidos razonables:

jueves, 5 de mayo de 2022

La Tasca do Chico

Cuando estuve en Oporto hace ya casi 10 años me quedé con las ganas de ir a un concierto de fados. Así que en la que iba a ser mi segunda vez en Portugal y primera en Lisboa decidí que no desaprovecharía la ocasión, aunque tampoco estaba muy seguro de querer meterme en un restaurante para guiris en el que te soplaran 50 euros por cena más espectáculo.

Por suerte, el señor Google nos recomendó un local que parecía todo lo contrario: la Tasca do Chico, donde al parecer cantantes más o menos amateurs habitualmente se dejan caer para ser escuchados. Así que allí que nos fuimos, y aunque el buscador decía que las jam sessions eran los miércoles y los sábados, tuvimos suerte: era jueves, pero la cola que había en la puerta anunciaba que algo se cocía allí.
 

Tras 20 minutos de espera, un orondo y entrajado hombre de mediana edad, al que tomé por el acomodador, nos buscó un par de sitios en una mesa compartida, en el local lleno a rebosar. Los cuadros de fotografías del tal Chico con fadistas (de los que solo reconocí a Ana Moura) cubrían las paredes hasta no dejar un cm2 al descubierto. Una guitarra portuguesa y una española colgaban en la pared de enfrente nuestro, instrumentos que, al poco de entrar, descolgaron una chica y un chico: los músicos residentes. Se atenuaron las luces, y mira tú por donde, el supuesto acomodador apoyó su espalda sobre una columna y empezó a cantar fados.
 


Resulta que la Tasca do Chico ofrece fado vadio, osease, fado amateur.  Desconozco si el acomodador había sido profesional en tiempos pretéritos, pero la verdad es que lo hacía de colhón de mico. Tras tres temas, se volvieron a encender las luces y hubo unos 15 minutos de descanso, tras los cuales el acomodador que resultó ser fadista presentó a una chica francesa que había pedido cantar. El ahora presentador supuso que la fille tenía familia portuguesa o fadista, a lo que ella negó. Pero una vez ante los músicos, quién lo diría, porque interpretó con soltura (y algún desliz) tres fados que intuí clásicos, ya que muchos de los asistentes corearon.
 
 

A la siguiente encendida de luces, y ya terminadas nuestras caipirinhas, marchamos y dejamos nuestros lugares a dos agradecidos clientes de la larga cola. Me quedé con ganas de más, pero el tute de andar por Sintra había pasado factura. Buen sabor de boca, pues, en ésta mi primera (y espero que no última) experiencia de fado en directo.

miércoles, 30 de marzo de 2022

Dani Flaco en Mojo Club


Mojo Club (Tarragona), 11 de marzo de 2022. Noche de viernes y diluvio, regando la ciudad sedienta tras casi 3 meses sin llover. Un local en el puerto deportivo, poca gente pero entregada, desenfadada, con ganas de disfrutar del concierto. Unos amigos, varias cervezas. Y Dani Flaco cantando, cantándonos, Versos y maderaAmor en bancarrota, De quicio, A ras del suelo... 2 horas de encanto con muchas risas, complicidad, autenticidad. La ranchera Se me olvidó otra vez, broche de oro, rubí y diamantes a una velada para el recuerdo. Y después, Dani vendiendo discos y libros a pie de escenario, saliendo a fumar con los todavía fieles a la nicotina,  departiendo con los asistentes, simpático, agradecido, feliz.

Mientras rodaba el concierto me dio por pensar que Sabina, ilustre maestro al que se mentó en varias ocasiones, daría un brazo y el bombín por poder volver a cantar en locales como el Mojo Club, con un público escaso pero tan cariñoso como éste, por una noche así.

martes, 15 de marzo de 2022

La felicidad

 

Levantarse. Ducharse. Llevar a los niños al cole, y de ahí a la oficina. Un café con los compañeros, y a trabajar. Los problemas de siempre y algunos nuevos, que se van solucionando como se puede. Comer en un tupper comentando los programas de la tele del día anterior. Recoger a los niños. Llevarlos a la extraescolar de turno. Escuchar un poco de música en el coche hasta que salen. Preparar la cena, contarles un cuento, cogerles de la mano mientras se duermen. Tumbarse en el sofá, ver una hora escasa de televisión, leer un rato en la cama, notar como los ojos se cierran de cansancio, dormir.

En un pasillo del metro, con cientos de personas horrorizadas alrededor, oyendo las sirenas y los llantos de los niños, cuando las bombas llevaban tres semanas cayendo, se dio cuenta de que la felicidad era aquello.

miércoles, 23 de febrero de 2022

Rafa Pons y Zambayonny en L'Hospitalet de Llobregat

 


Teatre Joventut (L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona), 19 de febrero de 2022
. A mediados de los 90, Joaquín Sabina, superventas en las listas de discos españolas, y Fito Páez, superventas en las argentinas, decidieron hacer un disco juntos, para que cada uno catapultara su fama en el país del otro. El resultado fue el meritorio Enemigos Íntimos (1998), una gira conjunta... y una enemistad que duró décadas.

Con muchas menos ínfulas, y por supuesto confiando que la experiencia no terminase como la de sus predecesores, Rafa Pons y Zambayonny se lanzaron a componer también un trabajo conjunto, cuya publicación quedó congelada por la pandemia, y que por fin vio la luz hace unos meses: el fantástico Ni tú, ni vos (2021). Estos días están de gira por las españas defendiéndolo, y el pasado sábado recalaron en el Teatre Joventut de L'Hospitalet de Llobregat.

He visto a Rafa varias veces en Tarragona, así que en circunstancias normales no me hubiera desplazado hasta Barcelona para verlo. Pero que la gira conjunta probablemente no se repetirá, que el concierto fuera con banda, y que el disco me parece fantástico, me hicieron animarme y conducir hasta la Ciudad Condal para disfrutar del evento.
 

Presentó el espectáculo el también cantautor Alfonso Mora, que interpretó un par de temas del que será su próximo disco. Y acto seguido, los protagonistas de la noche: Rafa y Zamba abrieron con El futuro era mejor, título del podcast semanal del primero junto a Pau Garcia-Milà, y tema incluído en el mencionado Ni tú, ni vos. Como era de esperar, la mayoría de canciones que cayeron fueron de este álbum (Esperando el semáforo, Lo de siempre, Suerte, Piénsalo, Saturnina...), aunque también algunas de los repertorios en solitario de ambos: En ti, Los reyes del mundo, Estupenda, Buenos Aires... por el lado de Rafa.  Y La vecina de al lado, Ciudadanos del mundo, y una muy buena sobre un tío que se estampa con el coche mientras mira un anuncio de lencería, pero de la que no recuerdo el nombre, por parte de Zamba. Y entre canción y canción, pues lo que cabe esperar entre dos colegas ocurrentes y locuaces como los que nos ocupan: bromas, risas, compadreo, anécdotas compartidas, y mucho cariño y admiración mutua.

Así que una gran noche de buena música y letras mordaces e inteligentes, y un público, entre el que se contaba una notable representación argentina, entregado al show y a ambos genios de la canción de autor en castellano. Tras poco más de hora y media, que pasó como un suspiro, la velada terminó con todos los músicos, a los que también se unió Alfonso Mora, cantando a capela el penúltimo corte del álbum, La Revelación. Una gozada, esta comunión argentino-española de LP y de concierto, así que no se puede pedir más. Bueno, sí: que Rafa Pons y Zambayonny vuelvan a hacer otro disco conjunto.
 

miércoles, 16 de febrero de 2022

Dirty Memory

 

Una de mis formaciones preferidas del blues es la de dúo de guitarra y armónica. El siglo XX nos dejó parejas clásicas como John Cephas & Phil Wiggins o Sonny Terry & Brownie McGhee, y el formato sigue vigente en el siglo que habitamos, aunque no sea la música más mainstream del mundo, al menos hasta que Rosalía y  C. Tangana vean la luz y se pasen al blues rural.


Varios son los discos que me flipan de este género, y me gustaría ir desgranando algunos de ellos en el blog. Uno de mis favoritos es el que hoy nos ocupa: Dirty Memory (2015), de JJ Appleton y Jason Ricci

Ricci es uno de mis armonicistas favoritos, con un particular estilo que me parece apabullante por su fuerza y desenvoltura. Este Dirty Memory es su primera colaboración con JJ Appleton, y combina temas propios con versiones. Las primeras canciones, empezando por Leaning Blues que lo abre, son espectaculares, llenas de garra, e incluyen una maravillosa versión del Nobody's Fault but Mine de Blind Willie Johnson.

El título del quinto corte no deja lugar a dudas: Jason Solo es precisamente eso: un temazo de 6 minutos donde la armónica es la única protagonista, y donde el músico afincado en New Orleans da una lección de maestría y se luce con la blues harp, haciendo a la vez la parte rítmica y melódica.

Y el resto del disco, lo que sería la cara B, igualmente fantástico, con una pantanosa revisión de una canción de Rolling Stones, Black Limousine, y entre otras perlas, la tercera versión del LP: Ain't No Use de Z.Z. Hill, que me sobrecoge cada vez que la escucho.

El álbum tuvo una continuación, Beautiful Slop (2018), otro grandísimo trabajo que todavía estoy descubriendo y paladeando poco a poco. Otro día lo comento. De momento, dejo aquí el vídeo de la mencionada Nobody's Fault but Mine, segundo corte del Dirty Memory, donde Ricci y Appleton se acompañan del contrabajo de Tim Lefebvre. 

 


 

domingo, 23 de enero de 2022

Capturas pasajeras (7)

 Hacía años que no publicaba en la sección Capturas pasajeras, así que vamos con algunas fotos de carteles curiosos que he tomado all around the world.

 

 

Barómetro. Salies-de-Béarn (Francia), agosto de 2017

 

 
 Sopa del día. Tbilisi (Georgia), junio de 2019 
 

 
No tenemos wi-fi. Laredo (Cantabria), julio de 2020 


 
Aviso a los padres. The Glen (Irlanda), julio de 2021

 



sábado, 15 de enero de 2022

15º aniversario

Hoy, 15 de enero de 2022, este blog cumple ni más ni menos que 15 añazos. Tres lustros dan para bastante, aunque me gusta pensar que, en esencia, el que lo perpetra, o sea yo, no ha cambiado demasiado. Vamos a echar un poco la vista atrás, para intentar corroborarlo. Hete aquí algunas cosas que han cambiado en esta década y media, pero no tanto.
  •  Ya no escucho tanto rock, y en cambio sí más blues. Pero en todo caso, mayormente se trata de música del siglo pasado (y eso sí, sigo sin soportar la música hecha con ordenadores).
  •  He visitado varios países, pero sigo loco por viajar (aunque reconozco que no tan obsesionado como antaño).
  •  Tengo dos hijas, pero sigo encontrando tiempo para mis hobbies.
  •  Los blogs han pasado de moda, pero sigo escribiendo en éste (aunque bastante menos que al principio)
  •  Tengo Spotify Premium, pero sigo comprando CDs.
  • Ya no tengo hipoteca, pero sigo viviendo en la misma casa.
  • Ya casi no leo best sellers ni clásicos de la literatura universal, pero sigo leyendo bastante (sobre todo ensayos y biografías)
  •  Ahora tengo más canas, pero sigo teniendo pelo.
  • He engordado, pero todavía estoy a unos cuantos polvorones de la obesidad mórbida.
  • Tengo menos tiempo para quedar con amigos, y aún así busco ocasiones para hacerlo.
  • Ya no aguanto 5 whiskys con Ginger Ale, pero me tomo uno y me sube lo mismo.

Así que poco malo tengo que decir de estos 15 años que han transcurrido desde que David y yo inauguramos esta Calle del Bourbon. Si acaso, que han pasado demasiado rápido. Y aunque, como canta Sabina, "el futuro es cada vez más breve, y la resaca larga", la ilusión por aprender cada día, por enseñar a mis niñas lo poco que sé sobre la vida, por descubrir nuevas sensaciones y nuevos lugares, sigue intacta. Y por supuesto, también siguen las ganas de conocer a nuevos grupos, de descubrir viejos músicos, de alucinar con discos olvidados, y de ir a conciertos: experiencias que, en varias ocasiones, acabarán reseñadas en este cuaderno de bitácora, que permanecerá activo no sé cuánto tiempo más.

"El tren de ayer se aleja, el tiempo pasa..."
 

 

domingo, 2 de enero de 2022

Los mejores discos internacionales 2021

 Empezamos el 2022 como terminamos el 2021: con la lista de los que han sido para mí los mejores LPs del año (en esta ocasión, internacionales), o al menos, los que más he disfrutado. Están ordenados de la décima posición a la primera, y debería preocuparme que el número 1 lo ocupe un artista que falleció hace 10 años. ¡Pero es que el álbum en cuestión es un discazo!

 

 

10. The Blues Album, de Joanne Shaw Taylor
 
 
  
 
9. City Country City, de Jason Ricci & Joe Krown 
 

 
8. Time Clocks, de Joe Bonamassa 
 
 
 
7. Tinfoil Hat, de Poppa Chubby 
 
 
 
6. All The Right Noises, de Thunder 
 

 
5. 662, de Christone "Kingfish" Ingram 
 

 
4.  These 13, de Jimbo Mathus & Andrew Bird 
 

 
3. Holler If You Hear Me, de Altered Five Blues Band 
 

 
2. Traveler's Blues, de Blues Traveler


1. How Blue Can You Get, de Gary Moore