sábado, 20 de julio de 2024

Mi canción del verano 2024

Mi inefable canción del verano, este año sale del meritorio disco de Slash Orgy of The Damned (2024): una gozada de homenaje al blues y a otros géneros nacidos el siglo pasado como el soul y el funk, con colaboraciones de infarto y una reinterpretación apabullante de clasicazos del nivel de Crossroads (Robert Johnson), Killing Floor (Howlin' Wolf), Oh Well (Fleetwood Mac) o Living for The City (Stevie Wonder). Aunque para acompañar mis tardes veraniegas me he quedado con la versión que se marca el guitarrista de Guns n'Roses con una tal Dorothy (que sinceramente, no sé quién es, pero que canta de escándalo) de Key to The Highway, un estándar del blues que han interpretado Big Bill Broonzy, Little Walter y Eric Clapton, entre muchos otros, aunque pocos con la garra de última revisión:

 


 

También me he hecho una lista en Spotify para este verano 2024, que además del mentado tema,  incluye cortes de algunos de los fantásticos discos que se están editando este año, con veteranos como Black Crowes, Canned Heat o Little Feat, y otros artistas más recientes, tanto extranjeros (Mike Zito, Maggie Rose, Altered Five Blues Band...) como nacionales (La Perra Blanco, T-Dow, A Contra Blues). 

La he puesto pública, por si alguien quiere darle un golpe de oreja:


Otras canciones de otros veranos:

 

jueves, 11 de julio de 2024

Hoodoo Doctors en La Traviesa

 

La Traviesa (Torredembarra, Tarragona), domingo, 7 de julio de 2024. Tarde-noche de Chicago blues a cargo de Hoodoo Doctors: batería, dos guitarras,  y cantante/armónica (sin bajista, pues, al que se echó en falta). Nivel musical muy alto aunque, según mi opinión, bastante carente de alma. Nada que objetar al virtuosismo de los músicos, pero todo sonó bastante aséptico, a la par que monótono.

A su favor, decir que a pesar versionar a grandes del blues como Little Walter, Billy Boy Arnold, Muddy Waters o The Fabulous Thunderbirds, no cayeron en los temas más tópicos y manidos de cada uno. Pero no sólo con buenas canciones se resuelve un concierto: faltó suciedad, explosividad, compadreo con el público... Feeling, en definitiva.

Dos horas que, pese a ser el Chicago blues un estilo que me gusta, y que todos tocaban realmente bien, se me hicieron largas. La experiencia es un grado, a ver si en la próxima visita logran convencer.