martes 30 de junio de 2009

¡Más Paisley!

Brad Paisley está que no para. Si tan sólo hace unos meses publicaba Play: the guitar album, hoy sale a la venta (en los Estates y en la iTunes shop) American Saturday Night, su flamante nuevo disco. No hace falta decir que le echaré una oreja tan pronto pueda: me encanta el country que hace el señor Pailsey, como ya he pregonado a los cuatro vientos varias veces en este blog). Sus primeros trabajos son insuperables, y aunque su último disco "al uso" (5th Gear, del 2007) me decepcionó un poco, su último álbum, el mencionado Play..., dedicado a la guitarra, me parece realmente bueno. Así que, aunque Allmusic.com ya avanza que en este American Saturday Night hay profusión de baladas y canciones de amor (de lo cual adolecía 5th Gear, a mi parecer), también cuenta que hay buenas dosis de guitarras aceleradas e incluso un potente "rompecuellos" (no hace falta decir qué significa la expresión), el tema Catch all the fish. Y claro, ya ardo en deseos de escucharlo.

A la publicación del disco le acompañará la obligada gira, American Saturday Night Tour 2009, la cual, ¡maldición!, sólo recalará en ciudades de los USA. ¡Con lo que daría yo por ver a Mr. Paisley en directo! ¿Por cuánto me compraría el diablo un alma, muy atea pero en bastante buen estado y no demasiado usada...?

domingo 28 de junio de 2009

Mi canción del verano 2009

Estamos ya a punto de entrar en julio y aún no he encontrado mi canción del verano 2009. A diferencia de en ocasiones anteriores, que a estas alturas ya tenía claro cuál era mi tema favorito para que sonara a todo trapo mientras iba a la playita (El Culebrón en 2007, I'm yours en 2008), este año no hay ningún candidato destacado en tan particular competición. Eso sí, últimamente estoy escuchando bastante Bossa n'Ramones, mi último descubrimiento (aunque editado hace ya un año) de la serie Bossa n'...

La serie Bossa n'... són álbumes de versiones de bandas clásicas del rock, en clave de bossa nova. Mucho sampler, mucha electrónica, mucho ritmo brasileño y muy poca vergüenza para reinventar los grandes temas de Rolling Stones (Bossa n'Stones y Bossa n'Stones vol. 2, del 2005 y 2006 respectivamente), Bob Marley (Bossa n'Marley, 2005) o Guns n'Roses (Bossa n'Roses, 2006), por poner unos ejemplos. No hace falta decir que los puristas se arrancarán las orejas antes que llevarse al oído tamañas herejías, pero hay que reconocer que las versiones suenan frescas y desenfadadas, ideales como música de fondo mientras te tomas un mojito en el chiringuito de playa de turno.

Como es evidente, Bossa n'Ramones passa por el tamiz brasileño temas de los neoyorquinos The Ramones. Desde I wanna be your boyfriend hasta The K.K.K. took my baby, pasando por indispensables como Blitzkrieg Bop (con toques de son cubano) o Pet Sematary (para mí, en exceso tecnificado). En total, doce versiones abominables para algunos, frívolas para otros, pero divertidas para mí, en estos días de quemazones al sol y arena por los pasillos de casa.

Quizás Joey, Johnny y Dee Dee se estén revolviendo en sus tumbas por tanto sacrilegio, pero la culpa es suya por hacer una música tan buena: las melodías de los neoyorquinos eran tan increíbles que suenan tan bien en versión bossa nova como probablemente lo harían en clave de jazz, de blues o de jota aragonesa, si se diera el caso.

PD: Por si alguien siente curiosidad, he visto que desde esta página te puedes descargar el álbum.


miércoles 10 de junio de 2009

Tequila Gran Reserva

Al parecer, el fenómeno de las reuniones no ha acabado de triunfar con los artistas nacionales. Mientras el regreso de bandas como The Police o Led Zeppelin han provocado colas kilométricas en las taquillas, la vuelta a la carretera de grupos como La Guardia o Nacha Pop no ha pasado de lo mero anecdótico. Pese a ello, Alejo Stivel y Ariel Rot, los dos supervivientes del grupo español de rock'n'roll más mítico de los 70 y 80, decidieron probar suerte y resucitaron Tequila. Y de hecho, la apuesta, que se auguraba ganadora, resultó un poco fallida: algunos de los bolos tuvieron que trasladarse a recintos más pequeños, ya que la venta de entradas no iba al ritmo esperado.

Pero bueno, casi lleno en el Pabelló Municipal d'Esports de Cambrils, básicamente por dos razones: era viernes noche (5 de junio de 2009) y gratis. El primer tema ya fue una declaración de intenciones: Rock'n'roll en la plaza del pueblo, y vaticinaba lo que iba a ser el evento: revisión de los clásicos más clásicos de la banda argentino-española. Les siguieron, claro, Mister Jones, Nena, El rock del ascensor... Rock'n'roll por un tubo, vaya, sólo ocasionalmente interrumpido por un reggae (El barco), un blues de Chicago (El ahorcado) y el inevitable funky de Quiero besarte. Alejo Stivel se veía un poco oxidado, y saltaba y cantaba sin demasiada convicción, víctima de tantos años tras la tabla de mezclas y lejos de los escenarios. En cambio, a Ariel Rot se le notaba que nunca había dejado de rodar: tocaba maravillosamente bien, muy convincente y enérgico, y bordó Sábado en la noche, el único tema que cantó él. Pero no era cuestión de eclipsar a la voz solista, así que pronto Alejo retomó la batuta y sonaron otros temas tan inolvidables como previsibles: Que el tiempo no te cambie (quizás el mejor de la noche), Dime que me quieres, Me vuelvo loco, y para terminar, los bises: otra vez Rock'n'roll en la plaza del pueblo, esta vez en clave bluesy, Necesito un trago y, como no, Salta.

En definitiva, dos horitas de clásicos y buen rock'n'roll, sin más. Ni menos.

jueves 28 de mayo de 2009

Marrakech, crónica fotográfica

Martes, 12 de mayo


Paseo por el zoco

Atardecer desde Djemaa el-Fna

Miércoles, 13 de mayo

Madraza de Ibn Yusuf

Tarde en el Jardín Majorelle

Caracoles en Djemaa el-Fna

Jueves, 14 de mayo

Trekking por las cataratas de Ourika

Alfombras al sol

Viernes, 15 de mayo

El Palais de la Bahia


De compras en el zoco

Adiós a Djemaa el-Fna

lunes 25 de mayo de 2009

Mike Farris - BCN - 20/5/09 - Crónica

Comparto con vosotros la crónica de Almond del concierto que dió Mike Farris el pasado miércoles en Barcelona:


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Lo prometido es deuda. Así que hoy me toca a mí ocupar el sitio de David en este blog (sed buenos...) para hablar del pedazo de concierto con el que nos deleitó Mike Farris.

Dia: 20/5/09. Hora: 22.30h. Lugar: Sala Zac

El de Nashville ya había tocado el 2004 en la misma sala (por aquel entonces la Bôite) presentando su disco en solitario, “Goodnight Sun”. Miércoles noche repitió, dando punto y final a su gira por España donde ha paseado su “Shout! live” por Azkena de la mano de la Roseland Rhythm Revue. Wow. Eso sí que debía ser la ostia. Con perdón.


El show empezó puntual. Mónica, Ana y una servidora bajamos las escaleras de la sala Zac con expectación, aunque por distintos motivos. Mónica por ser su primera vez con Mike. Ana por ser una conversa desde que David le pasó el “Salvation in lights”. Y una servidora por sus reservas. Lo confieso. Ver a Mike Farris en solitario con un set acústico... buf. Y es que no nos engañemos: la sombra de los Screamin’ Cheetah Wheelies es alargada. Pero no por nada dicen de él que “bajo su piel blanca esconde una alma negra” así que, con semejante mestizaje, Mike no necesitó ni 30 segundos para que cayera rendida a sus pies.


Unos aplausos contenidos del público dieron la bienvenida al ex frontman de los SCW que, ataviado con sombrero y sus inseparables gafas y armado sólo con una acústica, arrancó con Oh Mary Don't You Weep a capella; y desde ese momento, la comunión con el público fue total. Durante más de dos horas estuvo desgranando temas del “Salvation in lights” y del “Goodnight sun”, junto con algunos clásicos de los SCW que hicieron las delicias del respetable. Su voz compensaba con creces el no estar arropado por una banda aunque, personalmente, en las versiones acústicas de los Wheelies eché de menos a los de Tennessee. Incluso el propio Mike en una de esas versiones (no recuerdo cual era) no dudó en levantarse de la silla y, haciendo wuas wuaassss wuasss con la boca, intentó recrear el sonido de una eléctrica. El colofón se lo marcó a lo Pete Townsend, cogiendo la guitarra y haciendo un amago de estamparla en el suelo. Brutal.


Durante toda la velada Mike Farris hizo gala de una gran profesionalidad, exquisitez, humildad y grandeza. Un músico de la cabeza a los pies, vamos. Con su acento sureño y alma de soul, mezcló registros de gospel, blues y rock’n’roll cantando con una intensidad y emoción que ya querrían muchos. El público, que abarrotaba las primera filas (es lo que tiene ver un concierto en una “mini” sala circular), no dejó de tararear las canciones y se consagró por completo. La concurrencia yanki se hizo notar, y entre ellos una invitada especial, su esposa que -como según él mismo confesó -no acostumbraba a acompañarle de gira y a la que brindó el temazo Leave your window open for me.


Bebiendo Coca Cola sin parar confesó que era un adicto... al youtube y sorteó con humor alguna que otra broma -con pelín mala leche- al respecto. En el ecuador del concierto Farris se “cruzó” con una versión de Garth Brooks improvisada, a la que no encontraba el tono. En medio del cachondeo general nos invitó a que la tarareáramos y cantáramos, cosa que hicimos con más o menos fortuna y, al final, aplauso general y con el público ya entregadísimo.


En otro punto del concierto nos contó que lo invitaron a participar con una canción a un homenaje dedicado a Porter Wagoner (creo...) en Nashville. El tío, dudoso, llamó a su madre y la mujer, convencida, le aconsejó que cantara Green Green Grass of Home. Farris aprovechó esta anécdota -con imitación de la voz de su madre incluida- para hablar de cantidad de artistas y grupos de su tierra a los que, shit! no consigo recordar. Y suerte de Mónica y su nivelón de inglés que sinó, ni eso os puedo contar.


El concierto acabó con “Precious Lord”. Aplausos, un par de bises, y más aplausos. Al final finito a la 1 de la noche y las tres para casa más contentas que unas pascuas.

Si dios obra estos milagros, señores, quizás (como dice Rockland) valga la pena pensar en convertirse.


Ps. Pronto os cuelgo el set list (o parte de él). Ana lo estuvo negociando con un imberbe insobornable y al final no nos quedó otra que tomar nota.

Almond.