lunes, 24 de septiembre de 2018

Whole Lotta Band en la Sala Zero


Sala Zero (Tarragona), viernes, 21 de septiembre de 2018. Tras un verano prácticamente en blanco en lo que a música en vivo se refiere, iniciamos otoño y la temporada de conciertos con esta Whole Lotta Band: una banda tributo a Led Zeppelin que congregó una muy respetable cantidad de público en la Sala Zero tarraconense, y en plenas fiestas de Santa Tecla, lo cual no es fácil dada la cantidad de eventos que saetean la ciudad esa noche de viernes.

De Mallorca llega este fantástico grupo, aunque el cantante es argentino. Buena puesta en escena, todos los músicos excelentes, buen arsenal de instrumentos, el mentado cantante saliendo airoso en la difícil tarea de ponerse en la piel de Plant... Y por supuesto, gran repertorio, lo más mejor de la banda que reinó en los 70 y cuyo legado perdura medio siglo después, atrayendo a fans y a neófitos como yo.

Bravo pues, por esta Whole Lotta Band, y a ver qué otras alegrías nos depara esta nuevo curso "conciertil", que viene con algunas sorpresas interesantes.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Canciones para sobrevivir al fin del verano

Mediante una de esos retos que circulan por Facebook, mi brother (y antaño coautor de este blog) David me ha propuesto confeccionar una lista de Spotify para afrontar con dignidad (es decir, sin echarse a llorar) el fin de las vacaciones, y encarar con energía el mes de septiembre que recién empezó.

Como normalmente no escucho listas, sino discos enteros, he escogido una canción de algunos de los álbumes a los que estoy dando caña últimamente. El resultado es el siguiente, y aunque he de decir que no alcanza el nivel de David (su lista está muy chula), sí puede servir como medicina para neuronas maltrechas, tras las lesiones ocasionadas por la chapa del anillo de Jennifer López, los golpes de cintura de Álvaro Soler, y otras lacras estivales.

Que ustedes la disfruten, y a consolarse con el hecho que, hasta el año que viene, no vuelve a haber canción del verano.


  1. Less Leather / More Rock'n'Roll, de A Contra Blues (Heart and Guts, 2017)
  2. Something You Got, de The Alabama Lovesnakes (Everybody's Gotta Go, 2016)
  3. Arrows In The Dark, de Dave Hole (Goin' Back Down, 2018)
  4. Red Sun, de Lindsey Buckingham & Christine McVie (2017)
  5. Everybody Knows, de The Jayhawks (Back Roads and Abandoned Motels, 2018)
  6. Down To The River, de The War and Treaty (Down to the River, 2017)
  7. Ordinary Life, de Van Morrison (Hymns to the Silence, 1991)
  8. Superharp, de James Cotton (The Best of..., 2014)
  9. Step It Up And Go, de The Suitcase Brothers (Living with the Blues, 2002)
  10. How Long Blues, de Eric Clapton (From the Cradle, 1994)
  11. Love Me or Leave Me, de Nina Simone (Little Girl Blue - Remastered, 2013)
  12. Summertime, de Christelle Berthon (Blues Harp Women, 2015)

viernes, 31 de agosto de 2018

Tras los pasos de Nina Simone

Se acabaron los días de vacaciones, 15 de los cuales los hemos pasado cerca de Nijmegen, ciudad holandesa a escasos kilómetros de la frontera alemana.

El libro que me llevé al viaje y leí durante esas dos semanas fue I Put a Spell on You, la autobiografía de Nina Simone, publicada en 1992. Interesantísima la vida de esta leyenda del blues, con una infancia dura (como la de todos los niños de color que nacieron durante la gran depresión) y que llegó a superestrella del género un poco por casualidad, ya que iba para pianista clásica. Una mujer con una personalidad y una fuerza arrolladoras, muy implicada en la lucha por los derechos civiles de los negros y con una vida de lo más agitada.

Me ha sorprendido del libro que, a diferencia de lo que suele ser habitual en las biografías de músicos, Nina habla poco de artistas que le influenciaron, productores, estudios, compositores, del proceso creativo... Pero a cambio, sí se desnuda en el terreno emocional, y cuenta sin tapujos sus ilusiones, sus miedos, su vida sentimental y sexual, sus creencias religiosas e incluso místicas. Aunque hay que decir que, al ser la autora (coautora, de hecho), a menudo suaviza o directamente se sacude las culpas de ciertos temas incómodos, como sus problemas con el fisco o la ruptura con su marido y manager, u obvia ciertos temas importantes, como  el trastorno bipolar del que fue diagnosticada a finales de los ochenta.

Sea como sea, he gozado de lo lindo descubriendo la vida e intimidades de esta carismática diosa del blues, una mujer con un espíritu libre e inconformista que la llevó a vivir en diversos países del mundo. Y cuál fue mi sorpresa al leer que cuando llegó por primera vez a Holanda fue para residir precisamente en Nijmegen, donde pasó algunos años de su vida. Eso explica porqué, conduciendo por la ciudad, me encontré una calle con su nombre. ¡Toma casualidad!

sábado, 28 de julio de 2018

De vacaciones

El autor de este blog se va de vacaciones, así que no habrá posts durante una temporadita (lo cual, vista la periodicidad con la que publico, tampoco es demasiada novedad). Felices vacaciones y feliz verano a todos, cuidadín con las insolaciones, las paellas de chiringuito y la canción del verano, y nos leemos en septiembre.


PD: Ilustro esta última entrada preestival con una viñeta del genial e inigualable Forges, que nos dejó a principios de este año. ¡Se te echa de menos, maestro!


lunes, 23 de julio de 2018

Bienvenidos a Irán

 La primera página de la Lonely Planet de Irán reza: "Welcome to Iran: probably the most friendly country in the world". ¿Friendly? Esto choca de lleno con la idea preconcebida que tenemos del país. ¿Pero no lo había situado George W. Bush en el llamado eje del mal? ¿No acaba Trump de volver a condenarlo al bloqueo económico por supuestamente no respetar el acuerdo nuclear? ¿No es allí donde terroristas, cimitarra en mano, rebanan el pescuezo del infiel que osa pisar su tierra? ¿No estallan coches bomba por las calles cada 100 metros?

Había que resolver el misterio, dilucidar quién tenía razón: si la famosa guía de viajes, o los infaustos presidentes norteamericanos. Así que engañé a un amigo, recuperé mi vieja mochila, y compré un billete al país de los ayatollahs, a ver qué se cocía allí.

Por supuesto, Bush, Trump y sobre todo mi ignorancia me estaban tomando el pelo. ¡Qué país tan fantástico es Irán! Maravillosas mezquitas, fabulosos palacios, bazares multicolores, ciudades vibrantes, una gastronomía espectacular... Y lo mejor, su gente: risueña, generosa, hospitalaria, y siempre dispuesta a echar una mano. Vale que su gobierno no es el más democrático del mundo, pero me dio la impresión que los años de severa represión quedaron atrás hace tiempo, y la sensación es de absoluta tranquilidad y seguridad, y de una paulatina aunque imparable recuperación de las libertades. Así que fue un lujazo disfrutar de los colores de la mezquita Nasir-ol-Molk de Shiraz, de la majestuosa Persépolis, del atardecer en la impresionante plaza Naqsh-e Jahan de Isfahan, de un estofado de carne de camello en una antigua casa abásida en Kashan, y de decenas de experiencias más.

En definitiva, una semanita que pasó volando, pero que nos dio la oportunidad de descubrir el destino ideal para dinamitar prejuicios. Y de regalo, nos hizo enamorarnos de esta joya del Oriente Medio que es la antigua Persia.