Fito on the rocks
Viernes, 29 de enero de 2010. Pavelló Olímpic de Reus. Media hora después de La Cabra Mecánica, a las 22.00, empiezan a tocar los protagonistas de la noche. Fito & Fitipaldis arranca fuerte, con el primer single y tema que da título a su último álbum, Antes de que cuente diez. Le siguen Un buen castigo para continuar con Por la boca vive el pez. Y sólo entonces, tras casi 15 minutos desde que empezó el bolo, Fito se dirige al público y saluda. Releyendo mi crónica del concierto de hace 3 años, constato que la banda adolece del mismo mal que entonces: la escasa comunicación verbal con el respetable. Los músicos tocan de miedo y el sonido es impresionante, pero se continúa echando de menos complicidad con la gente, que espera algo más que canciones magistralmente interpretadas. Pero así son los Fitipaldis: enormes a los instrumentos, flojos con las relaciones públicas.
Siguen con la potente Viene y va, Me equivocaría otra vez (con una intro muy melódica, que recuerda a las de los directos de Dire Straits), el rock'n'roll Como pollo sin cabeza, el medio tiempo Me acordé de ti, la increíble versión acelerada del Todo a cien de La Cabra Mecánica, la balada Catorce vidas son dos gatos... Y hete aquí otro de los (pocos) errores que cometió la banda, sobretodo en la primera mitad del concierto: intercalar incesantemente temas rápidos con lentos, con lo que cualquier explosión de rock se apagaba al momento con un ritmo más sosegado. Y así, después de la rocanroleada Quiero beber hasta perder el control de Los Secretos tocaban la lenta Barra americana (con la innecesaria colaboración del Lichis, que hubiera pegado más en Todo a Cien), haciendo dudar al respetable entre si arrancarse a bailar o sacar los mecheros.
Pero bueno, aparte de eso, los Fitipaldis siempre sublimes. Carlos Raya (que cada día se parece más a Rosendo) es la estrella de esta banda de mercenarios, aunque todos merecen mención especial, desde el virtuoso batería hasta el teclados y su Hammond (por cierto, ¿hay algún otro grupo en España que lleve un Hammond en directo?). Cayeron canciones de todos los discos, e incluso, para los nostálgicos de Platero y Tú, sonó Al Cantar, del penúltimo trabajo de la ex-banda de Fito, mientras viejas imágenes del grupo se proyectaban en el fondo del escenario. Aparte de eso, pocas sorpresas: Abrazado a la tristeza, Corazón oxidado... y los obligados bises, a cargo de Qué necesario es el rock'n'roll y Acabo de llegar. Dos horas y media exactas de instrumentación sublime, y algo de frialdad escénica. ¿Repetiremos? Qui lo sa...
Set List
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- Antes de que cuente diez
- Un buen castigo
- Por la boca vive el pez
- Viene y va
- Me equivocaría otra vez
- Como pollo sin cabeza
- Me acordé de ti
- Todo a cien
- Catorce vidas son dos gatos
- La cuisine de Bernard
- Quiero beber hasta perder el control
- Barra americana
- Que me arrastre el viento
- Whisky barato
- Deltoya
- Tarde o temprano
- La casa por el tejado
- Soldadito marinero
- Al cantar
- Abrazado a la tristeza
- Corazón oxidado
- Qué necesario es el rock'n'roll
- Acabo de llegar















