martes, 7 de noviembre de 2017

The Godfathers en la Sala Zero

Sala Zero (Tarragona), lunes, 30 de octubre de 2017. Había perdido la pista a The Godfathers hace casi 30 años, cuando tuvieron su momento de gloria gracias a sus dos primeros discos y, sobre todo, a su tema más exitoso, aquel Birth, School, Work, Death. De todos modos, ya por aquel entonces su rock británico con toques punk y new wave no era mi estilo favorito (en aquellos tiempos yo estaba por sonidos más yankies). Así que, cuando David y yo vimos que tocaban en Tarragona, un lunes a las 22.30h, al principio tuvimos nuestras reservas. Pero dimos unas escuchas a su último trabajo, Big Bad Beautiful Noise (2017) y nos gustó. Y como teníamos mono de música en directo, hicimos nuestra la máxima que dice que mejor una mala noche de rock'n'roll que una buena noche de tele viendo Gran Hermano VIP.
 

Lo bueno de ir a conciertos entre semana, en una ciudad pequeña como la nuestra, y de grupos fuera del mainstream, es que todo queda muy en familia. De hecho, al llegar a las puertas de la Sala Zero encontramos a Peter Coyne, líder y voz principal de los Godfathers, medio oculto entre las sombras, enfundado en su traje de batalla y fumándose un cigarrillo para ir calentando la garganta. La sala, muy lejos del lleno: unas 70 personas nos congregamos para disfrutar de la veterana banda, lo cual te permite moverte e ir cambiando de perspectiva, e incluso ocupar las primeras filas, cosa que hicimos a ratos.

Entrando en materia, el concierto, la verdad, fantástico. Pese que algunas canciones rondan las tres décadas, los Padrinos suenan frescos, pegadizos y, sobre todo, muy potentes. Un auténtico trallazo de rock'n'roll: temas cortos y contundentes que inevitablemente recuerdan a Ramones (de hecho, terminaron versionando Blitzkrieg Bop), y otros ligeramente más melódicos, de tintes power-pop, R&B y new wave. Pero todo muy poderoso, sin baladas ni pijadas que suavizaran la descarga eléctrica que suponía cada bombazo de los británicos. La banda, brutal, con esa extraña mezcla de flema inglesa y pasión desbordante que la caracteriza, e instrumentalmente impecable (a destacar el batería, de aquellos virtuosos en los que al principio no reparas, y que cuando te fijas en lo que están haciendo te dejan boquiabierto y ojiplático). Y el repertorio, acertado, aunque algo corto: una hora y pocos minutos de show, y es que alguna pega tienen que tener los conciertos en salas y ciudades pequeñas: que a veces caen temas del set list que sí interpretan en plazas más grandes.

Pese a ello, una gran noche de rock'n'roll que nos dejó más que satisfechos, y con la sensación de haber (re)descubierto una gran banda.


PD: Las fotos, cortesía de David, as usual... 

martes, 17 de octubre de 2017

Mis listas de Spotify

Después de haber probado un par de servicios de streaming (Apple Music y Tidal, concretamente), parece que me he decantado por el que se decanta la mayoría: Spotify Premium. Aunque le veo algunas lagunas (la parte social podría desarrollarse más), me está gustando mucho: buena interfície, gran catálogo, sugerencias interesantes a partir de tus escuchas, conciertos cerca de tu localidad...

Además, como estoy como niño con zapatos nuevos, ya he creado mis 3 primeras listas, que voy a compartir aquí por si alguien les quiere echar una oreja.

  • Blues that Rocks: blues y blues-rock a cargo de leyendas como Gary Moore, B.B. King o Albert Collins, y de adalides del blues contemporáneo como Kenny Wayne Shepherd, Ty Curtis o Laurence Jones, entre otros.

  • Jazz in High Heels: Jazz y blues interpretado por voces femeninas. Norah Jones, Melody Gardot o Natalie Cole se dejan ver por esta playlist. También hay algunos temas de películas donde la cantante en cuestión, ataviada con vestido largo y tacones altos, deja sin respiración al sector masculino del tugurio de turno. Así que aquí están Rita Hayworth en Gilda, Madonna en Dick Tracy, Carey Mulligan en Shame y hasta Jessica Rabbit en Quién engañó a Roger Rabbit.


  • White Trash Blues originals: Los temas originales correspondientes al álbum de versiones White Trash Blues (2017) de The Quireboys, recientemente reseñado en este blog. Temas de Muddy Waters, John Lee Hooker, Freddie King, Jimmy Reed... Las canciones, en el mismo orden que en el disco de versiones.


martes, 3 de octubre de 2017

Vida y obra de Robert Johnson

Acabo de terminar Crossroads: The Life And Afterlife of Blues Legend Robert Johnson (2008), un interesante y serio ensayo sobre la vida del mítico Robert Johnson a cargo del periodista y novelista Tom Graves. Como bien dice el prólogo, probablemente todo lo que puedas saber sobre la vida de uno de los padres del blues está en este libro, ya que pocos son los datos fiables y no contradictorios que existen sobre su figura. Además, el autor cuestiona y desmonta falsas creencias atribuidas al genio, como la más conocida de ellas: que vendió su alma al diablo a cambio de convertirse en un virtuoso de la guitarra. Al parecer, esta leyenda no se atribuía a Robert Johnson sino a otro bluesman, Tommy Johnson, pero algunos imaginativos biógrafos la adoptaron para añadir misterio y dramatismo a sus obras.

Además de relatar lo poco que se sabe sobre su corta vida, el libro también trata otros temas relacionados con el legado de Johnson: cómo su música permaneció olvidada durante décadas; cómo y quién la reivindicó y la hizo popular; dónde aparecieron las dos únicas fotos del músico; la historia del supuesto hijo ilegítimo de Johnson, cuya paternidad confirmó un juez...

En definitiva, un documento esencial, compacto a la par que exhaustivo, sobre uno de los protagonistas más importantes de la Historia de la música.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Discos que no te salvarán la vida X

Últimamente ando la mar de bluesero, tanto en escuchas como en lecturas, así que vamos con unas recomendaciones de buenos discos de blues, para superar la crisis postvacacional y las secuelas mentales que haya podido dejar el jodido Despacito.


White Trash Blues (2017), de The Quireboys. Siguiendo el ejemplo de Aerosmith o The Rolling Stones, los Quireboys ya tienen su disco de versiones de blues. Toma prestado el título de uno de los cortes de su segundo trabajo, y contiene un repertorio poco obvio de temas de algunos de los padres del género. Así que aquí están la trillada Hoochie Coochie Man de Willie Dixon, pero también canciones mucho menos evidentes, como Cross Eyed Cat de Muddy Waters o Leaving Trunk de Taj Mahal. Para las armónicas han fichado a un tal Lee Vernon y, aunque me declaro un fan de este instrumento, he de decir que en mi opinión abusan un poco de él, dando como resultado un estilo más propio de Charlie Musselwhite que de los londinenses. A pesar de ello, un buen álbum, arriesgado y honesto, para homenajear a los a menudo olvidados grandes bluesmen del siglo pasado.

Lay It on Down (2017), de Kenny Wayne Shepherd Band. Si de algo no se puede acusar a Kenny Wayne Shepherd es de estancarse en un único tipo de blues: ha cultivado el blues del Delta, el de Chicago, el de Texas, e incluso el crossover. En esta ocasión nos vuelve a ofrecer una ecléctica colección de canciones, con toques soul, country, hard rock y hasta funky.  Pese a la mezcla, el disco es muy sólido, con temas memorables y prácticamente sin altibajos.  Una curiosidad: para recuperar la “autenticidad” de los sonidos de la vieja escuela, el álbum se grabó en analógico.




We’re All in This Together (2017), de Walter Trout. Precisamente Kenny Wayne Shepherd es protagonista en el tema que abre el último trabajo de Walter Trout. El veterano guitarrista ha parido un disco de duetos fantástico, donde en cada corte colabora la flor y nata del blues actual. John Mayal, Warren Haynes, Robben Ford, Mike Zito y otros tantos se unen a Trout para facturar esta maravilla que es We’re All in This Together, una descarga de blues poderoso con solos electrizantes.

jueves, 14 de septiembre de 2017

500 posts


Y así, como quien no quiere la cosa, y si el señor Google no se ha descontado, éste es ni más ni menos que el post número 500 de Bourbon Street Online.

No soy mucho de dedicatorias, pero creo que la ocasión bien merece una excepción. Así que me gustaría dedicar este post 500 a los artistas que, con su música, dan sentido a este blog, y que hacen del mundo un lugar mejor. Y especialmente, a los que ya no están entre nosotros pero cuyo legado perdura y nos siguen haciendo la vida más agradable, más luminosa, más feliz. Gente como Gary Moore o B.B. King que, a pesar de habernos dejado hace unos años, siguen alegrándome las orejas día sí día también.

Os dejo con Since I Met You Baby, y... ¡venga, a por otros 500!