Discos que no te salvarán la vida IX
Future Nostalgia (2015), de The Sheepdogs. Uno de los descubrimientos del año pasado para el que suscribe. No conocía a estos canadienses, y su rock revival me ha parecido una gozada. Los "Perros ovejeros" suenan a Allman Brothers Band; a Crosby, Stills, Nash & Young; a la Creedence... Y, sobre todo, sus instrumentos y melodías suenan auténticos, a que no han pasado por el quirófano del programa de edición de turno, lo cual es una maravilla en los tiempos de cirujía digital que corren. He empezado su discografía por este su último álbum, pero está claro que iré tirando atrás y adentrándome en sus anteriores trabajos.
InVader (2016), de Reckless Love. Nueva entrega de rock y diversión a cargo de los fineses en este su cuarto LP. Reckless Love siguen sin tener el sonido más original del planeta, ni falta que les hace: siguen sonando a Europe, a Def Leppard, a David Lee Roth... Hair-rock con sintetizadores, pues, en esta nueva descarga de revival ochentero, y con unas letras en ocasiones tan ridículas ("Sex on the beach,that's what I need" reza la canción más tecno-pop del disco, Child of the Sun) que vuelven a reavivar el debate que acompaña a cada una de sus entregas: ¿homenaje al glam-rock de los 80, o parodia?



