martes, 24 de mayo de 2011

Orgullo y prejuicios

Mayo de 2011 está siendo un mes que, de momento, ha traído un par de grandes sorpresas: una muy grata, y la otra muy infame. Desgraciadamente, ninguna de ellas es quién ha ganado las elecciones: cuando la clase trabajadora sufre, quien más sube es la derecha. ¿Paradójico? ¿Ilógico? ¿Inexplicable?. Quizás sí, pero hace tanto que pasa que no ha dejado boquiabierto a nadie.

La gratísima sorpresa han sido las movilizaciones del 15-M. Decía Bukowski que la diferencia entre democracia y dictadura, es que con la democracia, primero votas y luego obedeces; y con la dictadura, te ahorras el ir a votar. La plataforma Democracia Real Ya ha conseguido lo que nadie creía posible: la movilización de cientos de miles de personas para reclamar un verdadero gobierno del pueblo y una sociedad más justa. En un país tan poco acostumbrado a la revolución y a la lucha por los ideales libertarios (recordemos que Franco fue de los pocos dictadores del mundo que murieron sin ser derrocados), me ha maravillado la protesta de los indignados que, hartos del mamoneo imperante, han gritado al resto del mundo que, en España, hay gente harta de ser sodomizada por los que tienen la sartén por el mango.

La otra cara de la moneda ha sido la funesta sorpresa del auge de la Plataforma per Catalunya, un partido que basa su discurso única y exclusivamente en los prejuicios raciales. De no tener representación en prácticamente ningún ayuntamiento, el PxC ha conseguido 67 regidores repartidos en varios municipios catalanes. Vergonzoso lo de esta manada de xenófobos y su séquito de votantes, que se creen mejores que otros por el mero hecho de tener el color de la piel diferente o por haber nacido a un lado u otro de las fronteras de la piel de toro. ¿Cuándo surgirá un partido que prometa luchar contra la corrupción, por ejemplo, en lugar de culpar de todos los males de la sociedad a los inmigrantes? Nunca, probablemente, porque no sacaría más que un puñado de votos. Porca miseria...

5 comentarios:

günner dijo...

La verdad, antes igual sí, pero ya no parece tan claro qué la solución a la crisis sea la izquierda... eso sí, hay unos cuantos vídeos, por youtube, del gran Julio Anguita, en los que da alguna solución a la crisis, NADA DESCABELLADA...
Yo le añadiría algún recorte en determinadas "ayudas sociales" (un punto de vista algo liberal y derechoso, lo admito), pero parecen bastante realistas y eficaces...

Chals dijo...

Si que lo es, incomprensible, en el caso de Valencia, que es el que conozco, es algo fuera de lo común, es el pueblo valenciano bajándose los pantalones para que les perculen mejor. Respecto a PxC, que decir, a estas alturas, que vergüenza, más quienes les votan que el propio descerebrado que lo lleva.
Saludos

Anónimo dijo...

Paradójico, ilógico, inexplicable pero cierto. Y lo preocupante es que cale entre la opinión el discurso populista y facilón de estos grupos. Y atención al discurso del PP (centro derecha?? anda ya...llamemos las cosas por su nombre)

Conclusión: al final tendré que leer a Bukowski y escuchar a Rafa Pons.

Abrazo!

Almond dijo...

La de antes soy yo. Sorry!

TwoHeadsOneBrain dijo...

Eh, y espera. La gente con corazón se cansa, desgraciadamente, antes que la gentuza que carece de él. Y, me temo,que de estos últimos cada vez hay más y estan mejor organizados, amen de contar con todo una estructura que les respalda.
La gente con alma se harta de mentiras se decepciona con la miseria que los "supuestamente" suyos se empecinan en volcar dia a dia y se desmotivan al ver que mueven más una final futbolera o unas fiestas de una ciuda que el futuro para todos.
Acaba uno asqueandose de todo y de todos.
Y espera..que el circo que me toca ver aquí en Navarra entre los "progresistas" de chichinabo y una derecha franquista y retrograda.
A apretar los dientes y a seguir sintiendo y pensando.
Un abrazo.