Sala Zero (Tarragona), sábado, 21 de abril de 2018. Una,
dos,
tres, y con ésta cuatro veces han visitado Tarragona
Los Toreros Muertos en los últimos cinco años. Y como en las anteriores ocasiones, la Sala Zero colgó el cartel de entradas agotadas.
El
concierto estaba programado para las 23.45, pero a esa hora empezaron a
tocar unos teloneros que no estaban anunciados en ninguna parte. Así que
los Toreros arrancaron cuando pasaban 30 minutos de la medianoche, hora
tardía para las gallinas viejas como nosotros
. Entre lo tarde
que era, el terrible sonido inicial, la masificación de la sala, y que
después de unos pocos temas conocidos abordaron seguidas 3 canciones
nuevas, hay que decir que la primera parte del bolo fue algo
decepcionante para el que suscribe.
Curiosamente, y
para acabarnos de enfriar, a los 45 minutos Pablo Carbonell anunció un
incomprensible intermedio. Por suerte, aprovechamos ese hiato de 10 minutos para
decir adiós a los dos armarios que teníamos delante y tomar posiciones
más ventajosas y cercanas al escenario. Gran acierto. Desde allí
disfrutamos mucho más del show, bailamos, nos desgañitamos coreando las imprescindibles Soy falangista, Manolito, Mi agüita amarilla..., y nos descojonamos con la presentación del hilarante tema nuevo Teruel.
Así
que al final, quedamos con buen sabor de boca en esta cuarta visita de
los Toreros, nos acostamos a las 3.30am, y nos levantamos a las 8.30
para ejercer de los padres modélicos que somos. Que nos quiten lo
bailao, y a reír que son dos días.