jueves, 20 de marzo de 2014

CU4TR0CIENT0S

Señoras, señores: éste que hoy nos ocupa es ni más ni menos que el post número CUATROCIENTOS de Bourbon Street Online. No soy yo muy dado a asombrarme por cifras y estadísticas, pero he de reconocer que la cantidad me ha abrumado. 400 entradas son muchas horas de escribir sobre música, y todavía más de pensar en música, así que me siento orgulloso de haber podido dedicar este tiempo a este pequeño hobby que es escribir en un blog. Mejor eso que andar por las calles delinquiendo, esnifando pegamento, o lo que sería aun peor, delinquiendo mientras se esnifa pegamento.

Para celebrar la efeméride, quería colgar un vídeo de la canción que más he oído en el último año. Así que he ido a mi iTunes, he ordenado por número de reproducciones, y la más escuchada ha sido... ésta:


La verdad, yo hubiera preferido que hubiera salido un tema de Scorpions o de Foxy Shazam (que también estaban entre los más escuchados), pero es lo que tiene tener una baby de año y pico en casa, que la música cuando suena en familia la elige ella. Eso, ¡y que no se cansa de escuchar la misma canción una y otra vez! Pero peor lo tuvieron mis padres hace 40 años, cuando los torturaba con Teresa Rabal y los Payasos de la Tele.

En fin, aprovecho para desear feliz primavera a todos los visitantes de este humilde blog. Y a por el post 401, que está al caer.

viernes, 7 de marzo de 2014

Nuevo tema y vídeo de Santa Cruz

Una de las gratas sorpresas que me dejó el año pasado, musicalmente hablando, fue el descubrimiento (gracias a Dirty Sammy) de Screaming for Adrenaline (2013), el disco de debut de los fineses Santa Cruz. Ya hice una breve reseña en este post, y otros en la blogosfera (como el propio Sammy o Pupilo Dilatado) ya han plasmado las estupendas sensaciones que está dejando esta banda de sleaze. Sensaciones que se mantienen con la presentación, hoy mismo, del vídeoclip de una canción nueva, We Are The Ones to Fall. ¿Se avecina nuevo disco? Esperemos que sí, y que mantenga la calidad de este single, ya que es un temazo, con un estribillo pegadizo y con unas guitarras brutales. Y el vídeo, con melenas agitándose, bolas de hierro ardiendo, y los miembros de Santa Cruz batiéndose a puñetazos, le hace justicia.

Agarraos los machos, esto es... We Are The Ones To Fall:

lunes, 3 de marzo de 2014

Discos que no te salvarán la vida V

Nueva entrega, la quinta ya, de Discos que no te salvarán la vida, pero que te pueden alegrar el día. Ahí vamos...


Foreverly (2013), de Billie Joe Armstrong + Norah Jones. El año pasado, Norah Jones y Billie Joe Armstrong, cantante de Green Day, se tomaron un receso en sus carreras dedicadas al adult-oriented-pop y al punk-pop, respectivamente, para gestar este curioso álbum. Foreverly (2013) es ni más ni menos que una reinterpretación del disco de los Everly Brothers Songs Our Daddy Taught Us (1958). Folk pausado y sin estridencias, pues, en este experimento que consigue su cometido: transmitir la belleza de la simplicidad de las canciones de los hermanos Everly, tan pegadizas como intemporales.

Para todos los públicos (2013), de Extremoduro. Como no podía ser de otra manera, los medios estatales hablaron más de la filtración del disco a Internet que de la música allí contenida. El ninguneo habitual, pues, a la que es, sin lugar a dudas y desde hace años, la mejor banda de rock española. Robe y los suyos han vuelto a hacerlo: un gran trabajo que, de acuerdo, no sorprenderá a nadie, pero también es cierto que no tiene un tema malo. Sobreviven retazos del punk de antaño, pero en general es el álbum más "para todos los públicos" de la banda: ahora la música y los cambios de ritmo permiten disfrutar más y mejor de la poesía sin tapujos del extremeño, y al final sus 7 canciones dejan con ganas de más.

Mexican Way (2014), de Rain. Nunca había oído hablar de esta banda italiana pese que, al parecer, llevan más de 30 años de carrera. En este Mexican Way reinterpretan en clave acústica algunos de sus temas, los cuales no están nada pero que nada mal. Sonidos fronterizos con un pie a cada lado del río Pecos, y canciones interpretadas medio en inglés, medio en hispano, conn títulos tan ilustrativos como Tijuana Jail o Whisky en la Ruta 666. A destacar, también, una meritoria versión del clásico de Christopher Cross Ride Like the Wind.


Otros discos que no te salvarán la vida:

I) Gun, Matchbox Twenty y The Dirty Pearls.
II) Rick Springfield, Hinder y Carminho.
III) Gene the Werewolf, Francis Cabrel y The Mavericks.
IV) Europe, Crashdïet, Santa Cruz y Reckless Love.

lunes, 24 de febrero de 2014

Curiosidades del mundo animal V

¿Se puede hacer heavy metal a cappella? Desde hace 8 años, los alemanes Van Canto responden sí (o casi que sí) a esta pregunta. Esta banda formada por cinco voces y un batería hacen lo que parece imposible: versionar a Metallica, Manowar, Black Sabbath o Nightwish sin más cuerdas que las vocales y, además, sonar bien. Llevan ya cinco álbumes en estudio, el último de los cuales, Dawn of the Brave (2014), vio la luz hace escasos días. Un trabajo que no está nada mal, por cierto, aunque es inevitable que se te escape alguna risilla al escuchar el The Final Countdown de Europe con los sintentizadores sustituidos por los falsetes de estos germanos.

En su afán divulgativo, la Wikipedia, en el apartado Miembros actuales, trata de etiquetar qué "instrumento" toca cada componente, con lo cual nos encontramos las siguientes perlas:
  • Stefan Schmidt : Voces "rakkatakka" bajas, voces "wahwah" para los solos de guitarra
  • Ross Thompson - Voces "rakkatakka" altas
  • Ingo Sterzinger (Ike) - Voces "dandan" bajas

Así que, aunque os consideréis unos negados con cualquier instrumento, ya no tenéis excusa para no montar vuestra propia banda de metal: si gozáis de unas buenas voces "rakkatakka", "wahwah" o "dandan", podéis animaros e intentar la versión española de Van Canto. ¿Cómo sonaría el Casi me mato de Barón Rojo sin guitarras ni bajo?


Otras curiosidades del mundo animal:
  1. Diablo Swing Orchestra
  2. Beatallica
  3. El Reno Renardo
  4. Hayseed Dixie

sábado, 15 de febrero de 2014

Asuntos pendientes


 La pasmosa facilidad con la que en estos tiempos de Internet es posible bajarse cualquier discografía hace difícil de creer lo complicado que era, hace 25 años, escuchar ciertos discos. La paga de un adolescente (al menos del que suscribe) no era para echar cohetes, así que sólo comprabas lo que estabas muy seguro que te iba a gustar. Luego podías grabarte en cinta lo que tus amigos te pasaban, pero como ellos también andaban caninos, su discoteca también era limitada, además de no coincidir siempre con tus querencias. Así que había LPs que tenían muy buena pinta, pero que al final no había manera de que llegaran a tus oídos, no digamos ya a la estantería de tu habitación.


Así que, resuelto a ocuparme de esos asuntos pendientes, desde hace unos meses intento recordar y hacerme con discos que me quedé con ganas de escuchar en mis años mozos, y tengo el iPod a rebosar de viejos clásicos del rock. Ahí están el primer y homónimo trabajo de Iron Maiden (1980), el Saints & Sinners (1982) de Whitesnake, el Keeper of the Seven Keys - Part II (1988) de Helloween e incluso el Nevermind (1991) de Nirvana, el cual nunca llegué a escuchar entero. Y ya puestos, y para completar el revival, también he incluido algunos de los primeros trabajos de otras bandas que me enloquecieron en aquella época, y cuyos inicios me pillaron demasiado joven. Así que por el reproductor también pululan el Toys in The Attic (1975) de Aerosmith, el Taken by Force (1977) de Scorpions o el Supertramp (1970) de Supertramp, una grupo cuya música nunca deja de sorprenderme.

Huelga decir que lo estoy pasando como un enano... La sensación de descubrir discos intemporales, ritmos que marcaron una época, sonidos que crearon escuela y que todavía hoy son 100% vigentes, no tiene precio. Y sobre todo, encontrar canciones que, si ahora que ya se ha inventado todo siguen siendo buenísimas, cómo debían ser entonces, cómo debían conmocionar a los jovenes de los 70 y 80, qué peso y qué calidad tenían para convertir a sus autores en leyendas.

Sinceramente, pienso que ahora se está haciendo buena música, en muchos casos a cargo de bandas que han mamado aquellos discos. Pero, y aunque suene a retrogrado, dudo mucho que los álbumes que hoy se publican, y que ahora disfrutamos, sigan teniendo de aquí 30 años la vigencia que tiene hoy el Back in Black (1980) de AC/DC, por poner un ejemplo. Y si no, al tiempo...