lunes, 28 de enero de 2019

Un murciélago salido del Infierno

Ya me vuelve a tocar elegir un disco importante en mi vida para El club de los puretas muertos, y hoy me he decantado por un clásico de los 70, de aquellos que nunca me canso de escuchar: el Bat out of Hell (1977) de Meat Loaf.

Todo me parece fantástico en esta joya, empezando por la espectacular portada a cargo del puto amo del aerógrafo que es mi admirado Richard Corben. La música me parece sublime, barroca sin ser excesiva, ecléctica y a la vez conceptualmente coherente, canciones épicas con momentos pop, ópera rock y heavy metal en un solo tema... Aquí se reveló en todo su esplendor el genio de Jim Steinman, y la voz de Meat Loaf y los coros que le acompañan son tremendos.

El álbum tiene 7 temas, así que voy a elegir solo dos que me parecen representativos de toda la obra. El primero, el que lo abre y le da título, una explosión de rock con unos cambios de ritmo apabullantes. Y el segundo, el superbaladón Two out of Three Ain't Bad, una canción cantada con una emocion que me pone los pelos como escarpias, y que a la vez siempre me arranca una sonrisa gracias a la sorna de la letra:

I want you, I need you
But there ain't no way I'm ever gonna love you
Now don't be sad
'Cause two out of three ain't bad


Por cierto, según él mismo publicó en su perfil de Facebook, el pobre Meat Loaf lo está pasando bastante mal a causa de los dolores crónicos que padece. Desde aquí todo mi apoyo a esta bestia del rock'n'roll.

 

lunes, 21 de enero de 2019

What Happened, Miss Simone?

Impresionante el documental que hay en Netflix titulado What Happened, Miss Simone? (2015). Para un profano como yo, que hasta hace cuatro días mis conocimientos sobre Nina Simone y su obra empezaban y terminaban en la canción My Baby Just Cares for Me, fue todo un descubrimiento su autobiografía, que ya comenté hace unos meses. Y este reportaje es ideal para profundizar todavía más en la compleja personalidad de esta leyenda afroamericana y su atormentada vida. Aunque por supuesto, no es necesario haber leído la bio para disfrutarlo y de hecho, sin referencias previas ni demasiada información sobre la singular carrera de Miss Simone, debe ser todavía más acongojante.

Si tienes Netflix, deja de ver el 87º capítulo de esa serie que no parece tener fin, y ponte ya What Happened, Miss Simone?

martes, 15 de enero de 2019

12º aniversario

 
Niñas y niños, chicas y chicos, señoras y señores: sucede que hoy, 15 de enero de 2019, Bourbon Street Online celebra ni más ni menos que su duodécimo aniversario.

Pasan los años más rápido de lo que todos quisiéramos, y podría empezar ahora una diatriba contra el paso del tiempo, la lejanía de la juventud, la inminencia de los primeros achaques... Pero qué cojones: como yo siempre digo, de las dos opciones posibles, la mejor es hacerse viejo. Así que prefiero servirme una copa de vino (la última botella de Jack Daniels se me terminó allá por 1998), buscar un vídeo en YouTube, subir el volumen lo que la familia me deje, reclinarme en la silla, poner pies y pantuflas encima del escritorio, y brindar por todos los que de tanto en tanto os dejáis caer por este blog. Y a vivir, que son cuatro días.

lunes, 7 de enero de 2019

Desenchufado ...y sentado


Con mis soul mates David y Miquel Angel hemos empezado una especie de juego, o propuesta, o no sé cómo demonios llamarle: cada lunes uno de nosotros propone un disco importante para él. El resto lo escuchamos, y cuando quedamos para tomar unas tapas, cosa que hacemos más o menos cada 3 semanas, comentamos los álbumes que se han sugerido desde el último encuentro.
Después de dos estupendas recomendaciones (Jazz Blues Fussion (1972) de John Mayall por parte de David, y Edgar Winter's White Trash (1971) por la de Miquel Angel), hoy me ha tocado a mí, y me he decantado por el que es mi desenchufado favorito: el Unplugged ...and Seated (1993) de Rod Stewart.
Me flipa este disco. Empieza con toda una declaración de intenciones: Hot Legs, que abría su disco Foot Loose & Fancy Free de 1977. Y es que en este disco no cabe el sonido enlatado con el que Rod Stewart triunfó en los ochenta con canciones como Do Ya Think I'm Sexy. Aquí hay grandes temas de su etapa en los Faces (Stay with Me, ...), de sus primeros trabajos en solitario (Tonight's the Night, Maggie May...), y también versiones de leyendas del soul (People Get Ready de Curtis Mayfield, The First Cut is The Deepest de Cat Stevens...).
Además, todo el concierto desprende muy buen rollo, en especial cuando, a partir del cuarto tema, entra en escena Ron Wood. Se nota que la química entre estos dos fundadores de los Faces sigue siendo fantástica, a pesar de no haber grabado juntos en 22 años, y entre las canciones se cuelan risas y bromas, y ese feeling se transmite en el resultado final. Y para constatar que esto más que un concierto es una fiesta de rock, blues y soul, qué mejor manera de terminarlo que con el Having a Party de Sam Cooke.
Veremos qué les parece a David y a Miquel Angel mi propuesta. Por cierto, junto a la recomendación anotamos tres o cuatro temas a los que prestar especial atención. Difícil decisión, me cuesta elegir cuáles son mis favoritos, pero venga, me decanto por la emoción que desprende Handbags and Gladrags, por el pedazo de blues que es Highgate Shuffle, y por la frescura de la eterna Stay with Me.


viernes, 28 de diciembre de 2018

Mi canción del verano 2018

El año a punto de terminar, y por razones que no vienen a cuento, todavía no he publicado mi obligado post sobre la que fue mi canción del pasado verano. Así que vamos a ello.

Hace casi 30 años, en el que fue mi primer trabajo "oficial", es decir, con contrato, una compañera me preguntó ¿qué tipo de música escuchas?, a lo que yo respondí Fleetwood Mac. ¡Ah!, ¿pop-rock en inglés?, dijo ella. Y yo contesté No, la verdad es que prácticamente sólo escucho a Fleetwood Mac.

Era verdad. Por aquel entonces (debía ser 1989 o 1990) estaba enganchadísimo a la banda británica. Compraba sus vinilos en la calle Pelayo de Barcelona, los grababa en una cinta de cassette al llegar a casa (por temor a que se rayaran, como me pasó con el Tango in The Night), y los escuchaba casi ininterrumpidamente.

Desde entonces, Fleetwood Mac se ha convertido en uno de esos lugares comunes donde vuelvo con asiduidad, cuando la oreja me pide descansar de nuevos descubrimientos y recuperar sonidos que me transporten a mis años mozos. Precisamente el pasado verano ha sido una época en la que, no sé muy bien porqué, he vuelto a escuchar muchísimo al grupo de Mick Fleetwood y John McVie, especialmente sus trabajos de los años 70 y 80. Además, aunque la banda hace tiempo que no publica material nuevo, sus spin offs suelen ser la mar de interesantes, y les presto atención. El último, el fantástico trabajo que facturaron en coalición Lindsey Buckingham y Christine McVie el pasado 2017, del que me he enamorado. Quizás no tanto como lo hacía hace tres décadas de los discos de The Mac, ya se sabe que los enamoramientos a los 18 son irrepetibles. Pero he disfrutado el álbum al máximo, y el que para mí es su mejor tema, Red Sun, se ha convertido por méritos propios en mi canción del verano 2018.


Otras canciones de otros veranos: