domingo, 27 de mayo de 2018

Punk's not dead



Sala Zero (Tarragona), viernes, 25 de mayo de 2018. Unas horas antes de entrar al concierto de Mamá Ladilla, estuve escuchando uno de sus discos y preguntándome "¿Por qué disfruté tanto la primera vez que los vi, hace 5 años, si el punk no es ni de lejos mi estilo preferido?". Mis dudas se disiparon a los pocos minutos de esta segunda ocasión: la energía que transmite este power trío es tan apabullante que lo único que puedes hacer es dejarte llevar por el torrente de decibelios y locura que derrochan desde los primeros compases. El flemático pero divertido Juan Abarca capitanea la banda con gancho, tablas, y un más que notable dominio de la guitarra. Pero es Sergio González quien, a las cuatro cuerdas, imprime de forma magistral el frenesí melódico de las canciones, haciendo que los más osados se lanzaran desde el minuto 1 a un pogo interminable. A la batería, Abel del Fresno no le va la zaga, así que el estallido de punk-rock sacudió la sala y al centenar de personas que gozamos del espectáculo. El humor tan particular de las letras y la banda hizo el resto, y la velada se convirtió en una apoteosis que hace echar de menos tiempos pretéritos, cuando grupos como Kortatu, Cicatriz o La Polla Records subvertían las conciencias de los jóvenes de la Transición española. Con lo podrido que está el panorama político actual, buena falta nos haría que el punk volviera a la palestra.

jueves, 17 de mayo de 2018

Cuando dos son multitud

Leo en el periódico de hoy que María Teresa Campos y Bigote Arrocet acaban de publicar un álbum juntos con canciones de amor cantadas a dúo, acontecimiento discográfico que, por supuesto, me la trae al pairo.

Pero lo que me ha hecho gracia es la segunda parte de la noticia: y es que al parecer, la presentación del CD en El Corte Inglés de Madrid congregó a una exorbitante multitud. Concretamente a... dos personas.

Para la calidad que debe tener el engendro, muchas me parecen.

jueves, 10 de mayo de 2018

Ya están aquí los Toreros Muertos... ¡por cuarta vez!

Sala Zero (Tarragona), sábado, 21 de abril de 2018. Una, dos, tres, y con ésta cuatro veces han visitado Tarragona Los Toreros Muertos en los últimos cinco años. Y como en las anteriores ocasiones, la Sala Zero colgó el cartel de entradas agotadas.

El concierto estaba programado para las 23.45, pero a esa hora empezaron a tocar unos teloneros que no estaban anunciados en ninguna parte. Así que los Toreros arrancaron cuando pasaban 30 minutos de la medianoche, hora tardía para las gallinas viejas como nosotros. Entre lo tarde que era, el terrible sonido inicial, la masificación de la sala, y que después de unos pocos temas conocidos abordaron seguidas 3 canciones nuevas, hay que decir que la primera parte del bolo fue algo decepcionante para el que suscribe.

Curiosamente, y para acabarnos de enfriar, a los 45 minutos Pablo Carbonell anunció un incomprensible intermedio. Por suerte, aprovechamos ese hiato de 10 minutos para decir adiós a los dos armarios que teníamos delante y tomar posiciones más ventajosas y cercanas al escenario. Gran acierto. Desde allí disfrutamos mucho más del show, bailamos, nos desgañitamos coreando las imprescindibles Soy falangista, Manolito, Mi agüita amarilla..., y nos descojonamos con la presentación del hilarante tema nuevo Teruel.


Así que al final, quedamos con buen sabor de boca en esta cuarta visita de los Toreros, nos acostamos a las 3.30am, y nos levantamos a las 8.30 para ejercer de los padres modélicos que somos. Que nos quiten lo bailao, y a reír que son dos días.


jueves, 3 de mayo de 2018

30 años de Open Up and Say... Ahh!

Hoy hace ni más ni menos que ¡30 añazos! que Poison publicaba su segundo trabajo, Open Up and Say... Ahh! (1988): mi disco favorito de la banda californiana (aunque curiosamente no contiene mi tema preferido del grupo), uno de los mejores exponentes del hair-metal de los 80, y sin duda uno de los álbumes de mi vida, que a mis 16 primaveras me marcó profundamente, y me influyó sobremanera en mis gustos musicales futuros.

Buen día, pues, para recuperarlo (ahora mismo suena en mi cuenta de Spotify), para agitar los cabellos que nos quedan en la cocorota, y para cantar a voz en grito aquello de Your mama don't dance and your daddy don't rock'n'roll...

domingo, 15 de abril de 2018

Dani Flaco en La Cantonada

La Cantonada (Tarragona), sábado, 14 de abril de 2018. Justo un año después de su última visita, Dani Flaco volvía a Tarragona, y aunque creo que ésa fue la quinta vez que le veía en directo, estaba claro que no podía perderme la cita. En este caso, el escenario fue el de La Cantonada, un clásico bar tarraconense muy apropiado para el evento, y que últimamente está que se sale con una programación tan variopinta como interesante.

Repertorio similar, mismo acompañante (el fantástico David Sam a las teclas), nuevas bromas y el mismo buen rollo de siempre gracias a la simpatía y las tablas del de Hospitalet. Cayeron sobre todo temas de sus dos últimos discos, y también algunos de sus "relativos" éxitos iniciales: Llegó la primavera, Una salida de emergencia... Como ya pasó hace un año, David Sam interpretó una canción de su disco en solitario, en esta ocasión Historias de borrachos. El momento álgido llegó con La niña de los ojos de papá, que se ha convertido en el tema estrella de los bolos de Dani Flaco gracias al ritmazo honky tonk que le imprime Sam. Y luego cayeron los bises, la ranchera Versión original para cerrar la velada, y todos a dormir más felices que un ocho.

Uno de esos conciertos que siempre disfruto como un niño, y a los que no me canso de ir. ¿Qué ya he visto a Dani seis veces? Como si fueran sesenta...